"Yo sobrevivía sin el, y el era feliz sin mi"
Pasa el tiempo y me seguís gustando. Y la verdad es que sinceramente no sé como sucede, no entiendo que lo mantiene vivo, quién lo mantiene vivo. Pero el deseo de verte, de encontrarte, de poder darte ese abrazo tan ansiado, sigue intacto y más vivo que nunca. No paro de hablar de vos, no paro de pensarte, de quererte, de escribirte (sobre todo)
Supongo que todos tenemos que aprender de algo y yo tendré que seguir aprendiendo de esto que nunca existió y que no va a existir pero que sin embargo está, por lo menos en mi.
Vos no estás, vos no me pensas, no me escribís, no buscas encontrarme, vos estás bien. Pudiste, podes. ¿Porque me aferro a las cosas que me hicieron bien? ¿Porque no puedo SOLTAR?
Creo, igualmente, que uno no olvida. Supera, si, pero no olvida. Siempre te quise y siempre te voy a querer. Porque no puedo ir en contra de mi naturaleza.
Amo verte y saberte feliz, sin embargo admito que me duele un poco saberme estancada en un pasado sin poder avanzar, sin poder abrir los ojos para otra sombra. Porque no puedo quitarte los ojos de encima, te pertenecen, son tuyos. Y no puedo mirar otro paisaje que no seas vos, te juro que lo intento y lo hago, pero en el fondo siempre terminas aflorando. No sé a que quiero llegar con todo esto, supongo que me sirve por lo menos a mí, sacarlo de adentro, expresarlo, alejarlo. Supongo que con esto no pretendo que me hables, ni vuelvas, ni te enamores de mi. No va a pasar, lo sé. Tendré que seguir viviendo, fingiendo que ya no me importa, que estoy bien, que seguí con mi vida. Tendré que vivir con la esperanza de poder algún día, abrír mis ojos para otro ser humano que no tenga tus ojos, tu cara, tu boca, tu todo. Supongo que tendré que amoldarme, porque las personas como yo nos amoldamos a todo. Y como sé que nunca vas a leer esto, puedo escribirte una vez más que: Tengo ganas de verte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario