Un alma que busca expresarse.






sábado, 10 de enero de 2015

Crisis.

El vecino escucha a todo volumen "No se puede vivir del amor" mientras yo lloro en la terraza de mi casa bajo un cielo nublado con probabilidades de lluvia. El vecino sigue escuchando música, yo sigo llorando. Vamos a la par.
Parece que todavía no aprendo a lidiar con estos arranques que me invaden el cuerpo sin avisar ni preguntar si quiero, si puedo o si estoy preparada. Todavía no sé como controlar esos ataques de ahogo, esa falta de aire, el sentir que todo a mi alrededor me ahoga, me contamina, me asfixia y me lastima.
No sé como reaccionar, no sé como manejarlo. De repente llegan y necesito dejar todo e irme, sola, a un lugar con aire, que me de paz y me tranquilice. Llorar hasta que duela, vaciar el alma hasta tener completamente la sensación de vacío, de que ya no hay más nada, de que por más que hagas fuerzas ya no queda, tenes espacio para respirar. Poner la mente en blanco, conectarse, desarmarme para luego rearmarme, débil, pero armada y volver a vivir, o a fingir estarlo. Seguir fingiendo que estoy bien, que nada me va a afectar, ni a lastimar, que voy a sonreír pase lo que pase y que siempre voy a seguir adelante. Pero entiendo que eso es una mentira, que a veces me destruyo, que no puedo explicar por qué pero es como si una parte de mi, cada tanto, necesitara de estos ahogos para correr y gritarle al mundo que no estoy bien, que necesito paz, que de alguna forma tengo que sacar y transformar todo lo que me pasa, esta tristeza que me carcome, esta duda de no saber para donde ir, la incertidumbre del futuro, la pesadez de mi presente, la soledad, por sobre todas las cosas, la soledad.
Y como No se puede vivir del amor y tampoco se puede vivir sin amor, me encuentro en medio de un bahído nublado, amplio, solitario, con ecos que repiten todas mis preguntas, mis dudas, mis certezas,todo. Entonces me pierdo, me encierro en mi misma, me sofoco, a veces tan solo es "la gota que rebalsó el vaso" porque el vaso no da más, porque el vaso en algún momento se tiene que llenar y cuando esto ocurre rebalsa. Y si rebalsa, se vacía. Y si no se cuida, vuelve a llenarse. Es así, un círculo, un ciclo sin fin al que estoy acostumbrada.

viernes, 9 de enero de 2015

"Yo sobrevivía sin el, y el era feliz sin mi"
Pasa el tiempo y me seguís gustando. Y la verdad es que sinceramente no sé como sucede, no entiendo que lo mantiene vivo, quién lo mantiene vivo. Pero el deseo de verte, de encontrarte, de poder darte ese abrazo tan ansiado, sigue intacto y más vivo que nunca. No paro de hablar de vos, no paro de pensarte, de quererte, de escribirte (sobre todo)
Supongo que todos tenemos que aprender de algo y yo tendré que seguir aprendiendo de esto que nunca existió y que no va a existir pero que sin embargo está, por lo menos en mi.
Vos no estás, vos no me pensas, no me escribís, no buscas encontrarme, vos estás bien. Pudiste, podes. ¿Porque me aferro a las cosas que me hicieron bien? ¿Porque no puedo SOLTAR?
Creo, igualmente, que uno no olvida. Supera, si, pero no olvida. Siempre te quise y siempre te voy a querer. Porque no puedo ir en contra de mi naturaleza.
Amo verte y saberte feliz, sin embargo admito que me duele un poco saberme estancada en un pasado sin poder avanzar, sin poder abrir los ojos para otra sombra. Porque no puedo quitarte los ojos de encima, te pertenecen, son tuyos. Y no puedo mirar otro paisaje que no seas vos, te juro que lo intento y lo hago, pero en el fondo siempre terminas aflorando. No sé a que quiero llegar con todo esto, supongo que me sirve por lo menos a mí, sacarlo de adentro, expresarlo, alejarlo. Supongo que con esto no pretendo que me hables, ni vuelvas, ni te enamores de mi. No va a pasar, lo sé. Tendré que seguir viviendo, fingiendo que ya no me importa, que estoy bien, que seguí con mi vida. Tendré que vivir con la esperanza de poder algún día, abrír mis ojos para otro ser humano que no tenga tus ojos, tu cara, tu boca, tu todo. Supongo que tendré que amoldarme, porque las personas como yo nos amoldamos a todo. Y como sé que nunca vas a leer esto, puedo escribirte una vez más que: Tengo ganas de verte.

domingo, 4 de enero de 2015

Sigo acá, sentada escribiendo sobre vos, porque seguís siendo el tema exclusivo de mis versos. Porque no sé donde buscar, si no es en vos. Porque sigo a la espera de algo que no llega, y no va a llegar.
Sigo esperando porque todavía tengo la esperanza de que en algún momento, cuando te desenamores de quién estas enamorado, sepas que acá sigo estando para vos, que siempre estuve.
Es el mal humor por no encontrarte, las ganas INTACTAS de buscarte.
Saber que no puedo tenerte,que si te busco te encuentro, que no estás, que no existo en tu alma, duele. Pero la esperanza de cambiar por y para vos, de ser esa persona a quién buscar, de poder seguir regalándote magia, de que vuelvas a ver en mi vaya a saber qué cosa...
Porque todo se reduce a la última persona en la que piensas por las noches, ahí esta tu corazón-.