Un alma que busca expresarse.






jueves, 29 de mayo de 2014

..Y de repente abrís los ojos y estás parado en otro lugar, con otra gente y otros tiempos. Ya no perteneces a donde siempre, con esa gente y esos hábitos. El mundo gira, y así como va rotando de lugar, en tu vida pasa lo mismo.
Ya no te encontras en aquel lugar donde toda tu vida perteneciste. Esos amigos que eran "para siempre" tomaron otros caminos y a partir de ahí todo se disolvió. Entonces comenzas a darte cuenta que nada es para siempre. Que de chica decías que jamás te irías de allí y hoy ya tenes un pie afuera. Que el verano puede unir almas y el invierno destruirlas. Que no todo lo que sentís es eterno y que siempre hay que estar dispuesto a avanzar en la vida.
Un tiempo en el que tuviste al amor de tu vida y otro en el que lo perdiste y jamás volviste a saber de el. Un tiempo en el que compartías tu vida con tus grandes amigos y otro en el que ya ni se ven la cara. Un tiempo amamos, al otro sentimos morir. De eso se trata la vida supongo, de los cambios atípicos. De saber superarlos, saltearlos y avanzar.
Hoy estoy bien, adaptándome a lo que la vida me propone. Que supongo que es lo mejor para mi y yo lo acepto. Cambia, todo cambia.

lunes, 5 de mayo de 2014

Me pasa que me están pasando tantas cosas buenas...y yo estuve tanto tiempo acostumbrada a que no me pasen. Siento que no puedo aprovechar todo lo que estoy viviendo, todo lo que el universo me está regalando. Me siento tan afortunada y tan cobarde. Tan poco merecedora de toda esta mágia que me rodea. El otro día me dijeron que si uno no se cree merecedor, lo que está deseando no llega. Y a mi me pasa eso, amo tanto lo que hago pero me creo tan poco merecedora de estar en el lugar que estoy, con la gente que estoy, haciendo lo que hago. Pienso que si yo no le pongo la magia a lo que hago, esa magia que tanto rodea al teatro no existe. Necesito aprovechar cada segundo, cada paso. Sé que el final es recompenzado, pero cuesta tanto la subida. Me pasa que quiero tanto vivir de esto que me da miedo y entonces no rindo lo que tengo que rendir. Porque todo el tiempo en mi cabeza está esa idea de que los demás siempre son mejores. Y si por un segundo, me auto-creo de que yo puedo, porque yo sé que puedo. Y quiero aprovechar cada segundo de toda esta mágia, quiero ser feliz, quiero sentirme con el corazón repleto de alegría de hacer lo que amo. QUIERO VOLVER A SENTIR LA PAZ DE ESTAR EN EL LUGAR INDICADO.