Un alma que busca expresarse.






jueves, 12 de septiembre de 2013

El refugio de mi paz.



La realidad es que no siempre soy esa chica destructiva, depresiva y que finge reír. Hay un momento en que todas esas "Macarenas" se van y solo queda una...la que está en paz.
Esa que aparece solamente los Sábados, cuando sale a respirar, a ser feliz. Porque el teatro solo saca cosas buenas en mi. No tengo que fingir ser feliz cuando no lo estoy, ni estar triste cuando no tengo ganas. Simplemente lo natural, lo que sale del alma.
Es el lugar donde desde que llego hasta que me voy, soy feliz. Donde me olvido todos los problemas, donde solo vivo ese instante. Donde respiro y me encuentro con mi alma, donde sé quién soy.
No existen tristezas, ni problemas, ni odio. Solamente amor por estar ahí. Mi cabeza solo responde a lo que tenga que ver con eso y lo que no, afuera.
Cada día entiendo más que si vivo de esto, de lo que me hace bien, de lo que me devuelve la paz, realmente algún día voy a conocer la felicidad, realmente voy a tener una vida plena. Nunca más problemas, nunca más tristezas ni complejos. Porque el teatro salva. 
Y no me importa la plata, ni la profesión, ni que ropa use. Sé que quiero levantarme cada día e ir feliz a hacer lo que amo. No quiero obligaciones, ni hacer cosas que me provoquen tristeza o disgusto. Solo quiero ser.
Me gusta el teatro porque allí puedo vivir todo lo que no pasa en la vida real. Porque esa es la vida real para mi. Allí puedo desde vivir en la riqueza hasta en la pobreza. En la locura y en el amor. Puedo expresar la tristeza y a los dos segundos reír desesperadamente. Puedo enamorarme, puedo odiar. Puedo ser la persona más mala en el mundo, o la más buena. Puedo ser! Y eso me hace vivir en paz, saber que tengo un lugar donde refugiarme y es donde siempre soy feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario