Estoy desbordada, cansada, aturdida del mundo, de todo, de todos. Estoy cansada de la gente, de la que me rodea y la que no. De que minimicen o exageren todo lo que me pasa. De que no se paren un segundo a pensar como estoy, como me siento. De pasar desapercibida, de que todo el mundo espere algo diferente de mi. Me exigen, me exigen sin darse cuenta de que estoy desbordando, de que no puedo más cumplir con todas sus expectativas. Ni con las mías.
No puedo hacer ni ser todo lo que esperan. No puedo ser la hija perfecta que limpia la casa y aprueba todas las materias, ni la alumna que saca todo diez y se esfuerza cada día más. No puedo ser la amiga que comprende a todas, que las hace reír y que pone primero la amistad, ni la actriz que todo esperan que sean. No puedo ser ni yo.
¡Estoy harta de tener que reprimirme! Basta, me cansé. Me cansé de tener que cambiar la cara estoy triste o no tengo un buen día. ¡No, no tengo ganas de sonreír para vos! solo porque querés que te haga reír. No tengo ganas de saludar o pasar tiempo con gente cuando quiero estar sola. No tengo ganas. Hay veces que solo quiero estar conmigo ¿tan difícil es entender? Soy una persona como todas las demás, que ríe, llora, se muere y vive. No esperen mucho de mi. No puedo ni conmigo y pretenden que les cumpla a ustedes sus expectativas.
No me importa si se alejan de mi vida, si los decepciono, si no me quieren hablar más. No me importa nada. Solo quiero estar sola, en una isla, con mi música, mis letras y mi ser. Quiero encontrar la paz, liberar un perdón, perdonarme a mi. Dejar de vivir del pasado, dejar de ser "El payaso que alegra la vida de la gente". Quiero alegrar mi propia vida. Conmigo. Solo yo. Nadie más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario