Un alma que busca expresarse.






miércoles, 1 de mayo de 2013

Sin retorno.

Creo que no estoy bien y a las pruebas me remito. Hacía muchísimo tiempo que no me dormía llorando ¿porque? por miedo, por amor, por desamor, por dolor, pero sobretodo por soledad.
Esa soledad que te clava el cuchillo en el medio de la espalda. Esa soledad fría, esa soledad que te susurra al oído lo solo que estás, esa soledad cruel es la que me acompaña a mi cada día de mi vida.
Y llego el punto en el que exploté, el Martes no fue un buen día. Justo ese día que necesité la ayuda de un amigo, no había ninguno, nadie podía, todos tenían algo más interesante que hacer y quizás lo mío era menos interesante, pero lo que estaba pidiendo a gritos no era que me acompañen a comprar ropa, lo que estaba pidiendo a gritos era y es, compañía.
Y siempre hay algo más importante por lo cual me dejan sola. Yo no entiendo si soy mala persona, si la vida es así, si el concepto de amistad que yo tengo no existe o qué, pero ese Martes sentí que la vida se me venía abajo. Sentí una presión en el pecho que exprimía todos mis dolores, sentí que moría lentamente.Rompí en llanto tanto, que el aire se me entrecortaba, me estaba muriendo por dentro y digan lo que digan, estaba y estoy sola.
Por otra parte también está el dolor, la confusión, la ilusión y el vacío. Cúando una persona, y esto lo escribí muchas veces lo sé, que te llena tanto la vida se va, queda un vacío imposible de llanar, imposible de sasiar, imposible de olvidar. Un vacío que duele, que llama a la tristeza, un vacío existencial.
Creo que las ganas de volver a ver a esta persona me jugaron en contra. Es que yo misma me ilusioné y me auto-creí de que ayer lo iba a ver y lo único que vi ayer fue mi cabeza estrellada contra la pared, de nuevo. Creí verte ahí, bailando, como siempre pero no eras vos, creo que solo fueron mis ganas de verte las que produjeron terrible confusión. Lo peor es que pasé la noche buscando a alguién que no estaba, a alguién que no está desde hace 3 años y todo porque mis ganas de volver a verte son más fuertes. No sé, quizás es costumbre como decía hoy, quizás es la forma que elijo de escapar de esta soledad que siento. Porque a su lado, nunca me sentí sola, nunca. Quizás en sus recuerdos, encuentro la forma en la que el dolor, duele menos. La soledad, pesa menos y el frio, no enfría tanto. Save me, no tengo retorno.

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