Un alma que busca expresarse.






domingo, 3 de febrero de 2013

Pequeñas cosas, grandes recompensas.

Reitero: Soy inestable. ¿Y saben por qué empiezo así la nota? porque ahora estoy feliz. Siento el alma plena, repleta de felicidad. Es increíble, como con pequeños gestos podemos dar tanto amor a otras personas e incluso a nosotros mismos. Los pequeños detalles son los que hacen de tu vida, algo lleno de luz. Y ahora lo entendí. Si pudiera describirles los ojos de esos chicos, cuando entramos vestidos de pallasos con regalos, juegos, y comida para ellos. Si hubiesen podido ver como se divertian, y como te agradecían con la mirada de que estemos ahí, de que los hayamos encontrado, de que le estemos brindando un poco de nuestro amor, que aveces es desperdiciado en personas que verdaderamente no lo merecen.
Y ellos te dan amor, sin esperar nada a cambio. Solo porque les sonreíste. Y eso es la vida. Esas pequeñas cosas son las que hace que mi corazón rebalse de plenitud. No paré de reír en todo el día. Y no fue una riza forzosa. Fue la risa más verdadera que pude haber tenído en estos casi 16 años de mi vida. Fue la risa más viva y llena de emociones. Porque me sentía feliz, porque me siento llena. Porque, por lo menos, tengo la certeza de que algo de lo que hice hasta ahora en mi vida, está bien. No solo está bien, no solo fue lo correcto, fue porque quise. Y eso lo voy a recordar el resto de mi vida. Le encontré el gusto a la vida que tanto estaba buscando. Porque, digamos que siendo una adolescente me estaba perdiendo de las cosas más hermosas del mundo, y ahora lo entendí. Y ayer fuí feliz. Y hoy lo soy porque tengo el alma repleta de amor.  Y tal vez mañana escriba que estoy mal por cualquier otra cosa insignificante. Porque como ya sabemos, soy inestable. Pero sepan, que nada va a reemplazar esta felicidad que hoy llevo en el alma. Esa felicidad que le ví a esos chicos hermosos a los que conocimos. Y estoy feliz de haberlos encontrado. Y feliz de que la música haya sido el motivo por el cual juntamos nuestras vidas para alegrar la de otro. Eso...eso fue un placer. 

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