Un alma que busca expresarse.






martes, 14 de julio de 2015

Ultimos meses de ausencia.

Añares que no escribo, casi que no me acordaba la contraseña. Quizás, porque no tenía nada que contar. Quizás, porque inconscientemente, tenía mucho que decír. Tanto que no sé por donde empezar.
Desde los comienzos de éste año hasta hace tan solo algunos días nadé en circulos con una corriente que no jugba a mi favor, si no que me llevaba para más adentro de las profundidades del óceano. Y con el viento en contra, mucho no tenía para hacer. Fueron meses de "nada", de la nada misma. Perdí todo lo que tenía, cuando quise darme cuenta estaba vacía. Vacía de verdad. Vacía, en todo sentido de la palabra. Esa palabra tan llena de contenido pero que significa NADA. Solo vacío.
Perdí a mis amigas, perdí mi pasión, perdí las ganas de ser. Perdí todo. No había motivo alguno por el cual me levantase de la cama. Mis días pasaban de ser gris a ser negro, y siempre en tonos para abajo. Jamás aclareaban. Jamás. Sentía que tenía que hacer algo, no podía seguir hundiéndome, viendo como mi vida se caía a pedazos sin poder levantarla. Hoy, que el cielo está un poco más iluminado a mi favor, que me tallaron un norte, que no dejo de estar perdida pero me encaminé, agradezco a quienes sostuvieron los pedazos que se me fueron cayendo mientras moría en vida. Agradezco a todas esas personas que se quedaron conmigo y me rearmaron, me pusieron de pie, me ayudaron a estar de nuevo en carrera. No sé que hubiese pasado conmigo si no me hubiese aferrado a esos pocos amigos que me quedaron, a mi familia, y a ese mínimo amor propio que me quedaba. Algo en mi inconsciente fue más fuerte, pego un grito, me desperto. Me estaba matando sin darme cuenta. Poco a poquito fuí perdiendome, perdiendo todo, aislandome. En algún momento me iba a quedar sola por completo, sin nada, no sé en que habría terminado.
Pero acá estoy, de pie, en carrera, con ganas de volver al ruedo. Queriendo ser, siendo, tratando de ser. Flaqueando a veces, levntandome y volviendo a buscar algo que me salve, que me motive, que me alumbre. Me siento en eje, ordenada, con una energía que me rodea en forma de circulo protector y que no me va a dejar caer. Siento y comprendo que todo en la vida pasa por algo, nada nos toca porque sí. Me tocaron batallas muy difíciles en el último tiempo, sí, fueron dos años llenos de malas energías y malos momentos. De caías eternas, de no poder levantarme. De sentir cmo todo se derrumbaba a mi alrededor y yo sin poder moverme, sin poder hacer nada. Pero todos nos pasa por algo y de todo tendremos que aprender.  Tuve que perderlo todo para entender el verdadero valor de las cosas. Tuve que perderlo todo, para saber que lo importante está alrededor nuestro y muchas veces no lo vemos. Tuve que perderlo todo, para aprender que las personas no son eternas. Tuve que perderlo todo, para volver a recuperarlo con más fuerza y libertad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario