A veces, me encuentro con la certeza y la paz de tener 17 años y saber qué es lo que quiero para mi vida, que es lo que amo más que a nada en el mundo, qué es lo que necesito para sentirme feliz. Y otras veces, pensar en eso me aterra.
Soy tan inestable que no puedo mantener un pensamiento por más de 24 hs. Pienso en todo lo que amo, pero después pienso en que no voy a poder o voy a fracasar. Al momento estoy feliz y nada en el mundo iguala esa sensación de sentirte plena con tu elección de vida, y al instante mi cabeza se transforma en un mar de dudas de ¿que hacer? ¿quién soy? ¿que quiero? ¿podré? ¿PUEDO?
No sé. Estoy segura de lo que quiero y siento que todavía tengo mucho tiempo para lograrlo. ¿porque darme por vencida antes? ¿porque no intentarlo aunque sea una vez? Solo porque mi cabeza dice que no puedo, es que voy a darme por vencida? No tan pronto.
Es demasiado el amor que siento por el arte como para darme por vencida tan rápidamente. Voy a intentarlo una vez más, voy a respirar profundo cuando esté subiendo al escenario, voy a sonreír porque mi vida va a tener sentido solamente en ese momento y voy a bajar en paz, sabiendo que nuevamente mi alma quedo allí arriba, se lució, trascendió, fue esencia. Ahí soy libre, y es un precio que estoy dispuesta a pagar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario